viernes, 15 de octubre de 2010

Efecto Pigmalión: En la mitología griega, Pigmalión fue un rey de Chipre que, por no encontrar una mujer adecuada con la que casarse, dedicó su vida a la escultura.

Una de sus esculturas, Galatea, era tan hermosa que cautivó a Pigmalión. Tanto la deseaba que en sueños creía que tomaba vida:
"Le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que, deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera del monte Himeto se ablanda a los rayos del Sol y se deja manejar con los dedos, tomando varias figuras y haciéndose más dócil y blanda con el manejo. [...]. Volvió a tocar la estatua otra vez y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos."
Según la mitología griega, Afrodita, conmovida por el deseo del rey, convirtió a Galatea en una mujer de carne y hueso materializándose así la fantasía de Pigmalión.

Este cuento mitológico es el origen del término Efecto Pigmalión, que denomina a una profecía autocumplida. Es decir, una persona que debido a sus expectativas o deseos, se comporta de una forma que inconscientemente desemboca en el cumplimiento del los mismos.

Efecto Pigmalion


Fuentes: 1, 2