La libélula común es una de las más rápidas y alcanza los 85 km/h. Sin embargo, se cree que la especie australiana austrophlebia costalis es capaz de alcanzar los 97 km/h.
La libélula es uno de los principales depredadores de los mosquitos.
Los ojos de la libélula son de una increíble belleza. Están compuestos por más de 30.000 facetas hexagonales diminutas, cada una de las cuales posee su propio cristalino y retina. Esta configuración permite a la libélua ver los 360º de su entorno en todo momento, sin necesidad de girar la cabeza.
Las libélulas no pueden caminar, pero usan sus patas para atrapar presas o sujetarse cuando hay viento.
Las libélulas han existido por 300 millones de años. Las alas fósiles más grandes que se han hallado miden más de 90 cm.
En español existen múltiples palabras para referirse a estos insectos: libélulas, caballitos del diablo, sacaojos, sacaúntos, candiles, agujas...
La autotomía (del griego αὐτο = "a sí mismo" y τομία = "cortar") es la mutilación ciertos animales que efectúan sobre sí mismos para escapar de potenciales depredadores.
En general, el miembro amputado se separa de lugares preestablecidos de la anatomía del animal gracias a la acción de ciertos músculos especializados. Además, durante el proceso se sellan los distintos conductos para evitar la pérdida de fluidos corporales del animal, tales como la sangre.
Entre los animales que pueden sufrir autotomía se encuentran algunos lagartos, que pueden perder la cola, insectos palo, que pueden desprender sus extremidades, arañas, algunas especies de crustáceos, estrellas de mar...
Dependiendo de la especie, la parte abandonada puede volver a crecer, aunque los nuevos miembros suelen ser peores que los originales (colores diferentes, tamaño reducido, menor movilidad...). Como ejemplo, a continuación incluyo un vídeo con la regeneración de la cola de un gecko:
Australia, al estar aislada del resto de los continentes, siempre ha sido una tierra de seres extraños. Entre estos habitan dos de los insectos más largos del mundo, el insecto palo Goliath (Eurycnema goliath) y el insecto palo Titán (Acrophylla titan).
Los insectos palo reciben su nombre de su peculiar camuflaje, que los hace parecer una rama, en algunos casos incluso con hojas. Dado que son animales lentos e inofensivos, este camuflaje es su única protección contra los depredadores.
Curiosamente, mientras que las versiones australianas de muchos animales son más pequeñas que sus homólogos del continente, en el caso del insecto palo sucede lo contrario.
Insecto Palo Goliath
El insecto palo Goliath es un insecto de color verde manzana con manchitas doradas, púrpura, rojas y amarillas en sus alas. Se pueden encontrar en todo el territorio australiano, excepto la zona de Victoria y en el extremo septentrional. Como su nombre indica, es enorme, y las hembras pueden llegar a medir 20 centímetros de largo.
Insecto Palo Titán
Pero si éste te parece grande, prepárate para el insecto palo Titán, que puede llegar a medir hasta 30 centímetros. El insecto palo Titán solo se encuentra en los estados australianos de Queensland y Nueva Gales del Sur. Su color va del marrón al gris, y como en el caso del Goliath, las hembras son más grandes que los machos, que pueden alcanzar los 30 centímetros de largo.
¿Cómo se reproducen estos insectos?
Las hembras de estos insectos gigantes presentan un compartimento en su abdomen donde guardan sus huevos. A la hora del apareamiento, el macho se une a la hembra y fertiliza los huevos en una cópula que puede durar 40 minutos.
La hembra termina con un abdomen hinchado de huevos, que esparcirá por el suelo. Finalmente, se producirá la eclosión de los huevos y nacerán los nuevos insectos palo.
Los insectos palo no sufren metamorfosis, por lo que ya nacen con la configuración del insecto palo adulto. Pero, ¿cómo puede nacer un insecto palo de un pequeño huevo esférico?. He aquí un espectacular vídeo que muestra este agónico proceso:
Su aparato bucal chupador, permite succionar tanto líquidos vegetales como savia, hasta fluidos animales como la sangre o la hemolinfa. Se sabe que los machos se alimentan de jugos vegetales, mientras que las hembras, que necesitan proteínas para sus huevos, prefieren la sangre tanto de mamíferos como de aves.
Un mosquito puede detectar una presa desde una distancia de hasta 50 kilómetros. Los mosquitos detectan a sus presas a través del octenol y del dióxido de carbono: el dióxido de carbono es producido en la respiración mientras que el octenol es una sustancia presente tanto en nuestro aliento como en el sudor.
El mosquito sufre una metamorfosis a lo largo de su vida. Comienza en forma de una larva que se transformará en ninfa en un medio acuático. Después se acercará a la superficie, donde abandonará su forma de ninfa para levantar el vuelo como un mosquito. Curiosamente, las larvas y ninfas también se alimentan por succión animal o vegetal.
Los mosquitos son los principales transmisores de enfermedades como la malaria, el dengue o la fiebre del Río Ross. Sin embargo, los mosquitos no pueden transmitir el SIDA, ya que el virus VIH no sobrevive dentro del mosquito.
Los mosquitos, al igual que otros animales invertebrados, poseen una especie de dentadura formada dentículos que se encuentran en el extremo de su apéndice maxilar, que recibe el nombre de probóscide. Suelen tener entre 45 y 47 de estos dentículos, que son los que les permiten perforar la piel de su presa.
La picadura de un mosquito provoca una inflamación que ayuda a dilatar los vasos capilares de la zona para así aumentar la afluencia de la sangre. Una gota de saliva acompaña la picadura, proporcionando sustancias anticoagulantes para evitar la formación de coágulos taponarían el probóscide con el que chupan la sangre.
El molesto zumbido del mosquito también tiene su utilidad. Los machos producen un zumbido de una frecuencia más alta que el de las hembras, que les permite distinguirse y emparejarse entre sí.
En las charcas poco profundas de la costa atlántica de América del Norte vive un hermoso animal en forma de hoja. Se trata de la babosa de mar Elysia chlorotica.
Elysia chlorotica
La Elysia tiene la peculiaridad de que no necesita alimentarse durante gran parte de su vida. Durante sus dos primeras semanas de vida, este curioso animal come cierto tipo de algas. En el proceso de digestión, extraerá los cloroplastos de las algas, encargados de realizar la fotosíntesis.
En sus primeras semanas de vida la Elysia es de color grisáceo con manchas rojizas, pero, a medida que se alimenta de las algas, adquiere una coloración verde brillante debido a que los cloroplastos de las algas pasan a formar parte de sus tejidos, presentando así una apariencia similar a la hoja de un árbol. Desde este momento, la Elysia puede realizar la fotosíntesis y obtener la energía que necesita para vivir a partir del sol.
ADN de algas
A pesar de que existen otros animales fotosintéticos, la Elysia chlorotica tiene una peculiaridad que intriga a los científicos.
Y es que los científicos descubrieron que los cloroplastos no podrían obtener todas las proteínas que necesitaban para su funcionamiento del animal. Intrigados, estudiaron el ADN de la babosa de mar y encontraron varios genes de algas en el mismo.
Así, la Elysia, además de los cloroplastos, también había adoptado parte de la secuencia genética de su alimento, aunque se desconoce el mecanismo por el que esto pudo llegar a suceder.
Este animal se mueve así entre la frontera que separa los reinos "vegetal" y "animal".
La distribución de bastones y conos, responsables de la visión, varía considerablemente entre las especies de aves, y depende del nicho ecológico al que pertenecen (cazador, pescador, herbívoro...). Sin embargo, la mayor parte de las aves son capaces de detectar longitudes de onda que no son visibles para los seres humanos.
Visión ultravioleta (UV)
Así, muchas aves son capaces de percibir la luz ultravioleta, invisible para nosotros. Este tipo de visión les daría una ventaja evolutiva a la hora de buscar comida o de relacionarse entre ellas.
Por ejemplo, las superficies cerosas de muchas frutas y bayas reflejan la luz UV, lo que haría que las frutas brillen para un animal capaz de detectar este tipo de luz. Las aves carnívoras también pueden sacar provecho de la visión ultravioleta. Se sabe que los cernícalos comunes son capaces de localizar visualmente los rastros de ratas de agua o campañoles. Estos pequeños roedores dejan rastros de orina y heces que reflejan la luz UV, que indican al cernícalo su lugar de paso habitual.
Además ayudar a la hora de buscar comida la visión ultravioleta también ayuda a la hora del cortejo. Muchas aves presentan patrones en los plumajes que son invisibles para el ojo humano, pero que reflejan la luz ultravioleta. Estos patrones son usados durante el cortejo para impresionar a las hembras. Por ejemplo, los herrerillos europeos machos tienen una mancha en la coronilla que se exhibe en las posturas del cortejo elevando las plumas de la nuca.
A continuación muestro el patrón de luz ultravioleta emitida por algunos objetos, tales como flores o el plumaje de las aves:
Otros animales
Sin embargo, la visión ultravioleta no es exclusiva de las aves. Por ejemplo, muchos insectos son capaces de distinguir este tipo de luz, e incluso entre los mamíferos, los renos o caribús son capaces de ver en este espectro. Los investigadores creen que la visión UV del caribú puede serle útil para distinguir líquenes (su alimento) y depredadores en la blanca inmensidad del invierno ártico, mientras que en los insectos los ayuda a localizar flores y otras fuentes de alimento.
El cocodrilo marino o cocodrilo poroso (Crocodylus porosus) vive en los ríos, lagos, pantanos y estuarios del sureste asiático, Indonesia, y norte de Australia.
Es conocido por ser el cocodrilo más grande del mundo, superando los 6 metros y medio y una tonelada de peso. Además, sus mandíbulas, provistas de 66 dientes, ejercen una presión de hasta 1770 kg, la mordida más poderosa que se haya medido hasta la fecha.
Cada año, varias personas mueren atacadas por estos cocodrilos. Es especialmente conocida la matanza de 1945, cuando los cocodrilos porosos mataron y devoraron a casi 1.000 soldados japoneses en la Isla Ramree (Birmania), cuando atravesaban una zona pantanosa para escapar de las tropas británicas.
El cangrejo yeti (Kiwa hirsuta) es un crustáceo de unos 15 centímetros que vive en el Pacífico sur. Este peculiar cangrejo ha recibido el nombre vulgar de "cangrejo yeti" por su color blanco y abundantes sedas:
Los pelos que lo cubren están cubiertos de colonias de bacterias cuya función todavía se desconoce. Y es que, a pesar de lo llamativo que es este animal, el cangrejo yeti no se había descubierto hasta poco. Los investigadores especulan que quizás el cangrejo cultiva y come estas bacterias. Otra opción que barajan es que el cangrejo podría utilizar estas bacterias para eliminar minerales tóxicos del agua en la que viven.
Y es que este animal vive en las profundidades marinas en las proximidades de chimeneas hidrotermales. Estas chimeneas emiten gran cantidad de minerales tóxicos, y al mismo tiempo, generan la energía que mantiene con vida el ecosistema del cangrejo yeti, ausente de luz solar.
El proceso de construcción de una tela de araña es muy costoso energéticamente, principalmente debido a las grandes cantidades de proteínas que la araña necesita para generar las fibras que conforman la tela.
Además, después de un tiempo la tela de araña se reseca y pierde su adhesividad, por lo que se vuelven ineficaces para la captura de presas.
Debido a esto, las arañas suelen comer su propia tela de araña para así reutilizar parte de las proteínas que contienen. Así, se puede decir que las telas de araña son un ejemplo claro de reciclaje.
El mono sin nariz de Myanmar ó mono de hocico chato (Rhinopithecus strykeri) es un primate originario del norte de Birmania. El pelaje del mono es negro con mechones blancos en las orejas, mientras que la cara es rosada y está prácticamente libre de pelo.
La especie es conocida por los nativos de las islas como "nwoah mey", que significa mono con la cara hacia arriba. Y es que este primate recibe su nombre en los diversos lenguajes debido a la peculiar forma de su nariz: completamente abierta hacia arriba.
Los habitantes de la zona indican que cuando llueve el agua penetra por la nariz del mono, haciendo que éste estornude. Por esto, se suele encontrar sentado bajo la lluvia con la cabeza inclinada hacia abajo, escondiendo su cara entre sus rodillas para proteger la nariz.
La especie fue nombrada y descrita por Geissmann y colaboradores en 2010 a partir de un cráneo obtenido de un cazador nativo. Sin embargo, hasta hace poco no se disponía de imágenes del mono en hábitat natural. Un equipo formado por las agrupaciones Fauna & Flora International (FFI), Biodiversity And Nature Conservation Association (BANCA) y People Resources and Conservation Foundation (PRCF) ha posibilitado obtener fotos del último primate descubierto, el mono sin nariz.
La araña ladradora de Darwin (Caerostris darwini) es capaz de tejer las telarañas de orbes más grandes conocidas hasta la fecha, con hilos puente de hasta 25 m de longitud. Construyen sus telarañas con los orbes suspendidos directamente sobre un río o un lago, un hábitat que ninguna otra araña puede usar.
La seda tejida por estas arañas tiene una resistencia máxima de 520 MJ/m3, convirtiéndose así en "el material biológico más resistente, más de diez veces más fuerte que una pieza de tamaño similar de Kevlar".
La descripción de la especie Caerostris darwini tuvo lugar el 24 de Noviembre de 2009, coincidiendo con el 150 aniversario de la publicación de El origen de las especies, obra cumbre de Charles Darwin. De ahí su peculiar nombre.
Estos hongos zombificadores han sido descubiertos en Zona da Mata, en Brasil, y su característica diferenciadora es que se han adaptado para afectar al comportamiento de sus huéspedes para favorecer sus propios intereses. Así cuando infectan a una hormiga la dirigen hasta una zona favorable para la dispersión de sus esporas, donde la matan y se alimentan de sus restos.
Las hormigas se orientan por medio de feromonas. Cada hormiga va dejando un rastro de feromonas para poder volver al hormiguero. Cuando una hormiga encuentra comida refuerza el rastro de feromonas para guiar al resto de la colonia, que a su vez van intensificando el rastro para crear una serie de caminos invisibles. El hongo zombificador, de la especie de los Cordyceps, actúa sobre el cerebro de la hormiga para hacerla creer que existen feromonas donde no las hay, y así dirigirla a su voluntad.
Cuando una espora cae sobre una hormiga, se adhiere a su cuerpo y crece un filamento (mycelia) hasta que alcanza el cerebro. Entonces, mediante una serie de reacciones químicas, el hongo altera la percepción de la hormiga, haciéndole creer que hay feromonas en la dirección que le einteresa. Así, la hormiga comienza a actuar como un zombi a las órdenes del hongo que se ha instalado en su interior.
Una vez que el hongo dirige a la hormiga al punto más alto de una planta, hace que esta se agarre con fuerza a la misma y la mata. Entonces el hongo se desarrolla y una vez maduro, desde lo alto de la planta a la que le ha subido la hormiga, lanzará nuevas esporas que infectarán a más hormigas, repitiéndose de nuevo todo el proceso.
El video que aparece a continuación muestra todo el proceso: la hormiga desciende de su nido en los árboles y, obligada por el hongo, se dirige a la cima de una planta donde, a partir del segundo 0:40 del video se puede ver que, el hongo comienza a crecer mientras la hormiga le alimenta sin poder hacer nada:
Los dibujos animados suelen mostrar como los avestruces entierran la cabeza en el suelo cuando se asustan. Esta leyenda está tan difundida, que la expresión "esconder la cabeza en la arena" se usa habitualmente para referirse a los que evitan sus problemas ignorándolos.
Los avestruces no entierran su cabeza ante el peligro. Existen dos teorías sobre el modo en que empezó este rumor.
Según la primera teoría, el avestruz baja su cabeza hacia el suelo como reacción ante el peligro, especialmente cuando se encuentra incubando sus huevos en el nido. De esta forma el avestruz tomaría la apariencia de un termitero o con un arbusto bajo, confundiendo así a su enemigo.
La otra teoría se basa en que los avestruces usan sus picos para excavar agujeros poco profundos en la arena, buscando raíces o pequeños insectos, o bien cavando sus nidos. Desde cierta distancia, la cabeza del avestruz parece desaparecer en la arena.
Los descubridores de estos animales probablemente vieron uno de estos comportamiento, creando el mito que perdura hasta nuestros días.
Uno de los cocodrilos más grandes fue el cocodrilo emperador, Sarcosuchus imperator, que vivió hace 110 millones de años: podía medir hasta 12 m y pesar ocho toneladas.
Actualmente los científicos creen que los ejemplares más jóvenes tenían una dieta a base de peces, mientras que los adultos la complementaban con pequeños dinosaurios que se acercaban al agua a beber. Estudios muestran que esta especie podría ejercer una fuerza de más de 8 toneladas con sus mandíbulas, que habría permitido que lograra atrapar y arrastrar bajo el agua animales de su mismo tamaño, tales como iguanodontes o ejemplares jóvenes de ciertas clases de saurópodos y terópodos.
El cocodrilo emperador estaba cubierto por una armadura de escamas incrustadas en la piel desde la cabeza hasta la cola, cada una de las cuales lucía aros de crecimiento similares a los de los troncos de los árboles. La observación del número de anillos presentes en las escamas de los fósiles permitió saber que estos animales vivían más de 40 años hasta alcanzar su gigantesco tamaño final.
Nombre: Sarcosuchus imperator
Tamaño: Entre 11 y 12 metros.
Peso: Unas 10 toneladas.
Hábitat: Africa.
Epoca: Cretácico, hace unos 110 millones de años.
El único pulpo con picadura mortal se encuentra en aguas australianas. Los pulpos de anillos azules son reconocidos por sus anillos característicos de color azul y negro contrastando con su piel amarillenta. A pesar de su pequeño tamaño, aproximadamente como una pelota de golf, tienen suficiente veneno como para matar a varias personas.
El veneno producido por estos pulpos contiene tetrodotoxina, además de otros componentes tóxicos. La tetrodotoxina bloquea los canales de sodio, causando una parálisis motriz. Esa toxina es producida por una bacteria en las glándulas salivales del pulpo, de forma que su picadura introduce saliva venenosa causando la muerte por parálisis respiratoria.
Muchas de las picaduras son debidas a que los niños juegan con el mismo atraídos por sus brillantes colores. No es de extrañar, viendo la simpática criatura:
La rana más grande del mundo es la denominada rana goliat (Conraua goliath), que habita en Camerún y en Guinea Ecuatorial. Este anuro llega a medir 33 cm del morro a los dedos de las patas y pesa alrededor de 3 kg, lo que lo convierte en la rana más grande del mundo. Como curiosidad indicar que estos enormes batracios pueden saltar 3m en cada salto.
Como para todos los anfibios, el agua es vital para su reproducción. Los machos construyen "nidos" en la ribera de los ríos. Para ello desplazan piedras en la corriente. Sin embargo, todavía no se conoce mucho sobre la reproducción de estas ranas.
El número de ejemplares de rana Goliat se ha reducido dramáticamente en los últimos años ya que se cazan como alimento en ciertas partes de África occidental. Además muchos ejemplares fueron adquiridos por zoológicos y por traficantes de animales para ser vendidos como mascotas.
El caracol carnívoro neozelandés (powelliphanta) puede alcanzar el tamaño del puño de una persona adulta y pueden vivir hasta 20 años. Pero más sorprendente es su técnica de caza... en video a continuación:
La orca (Orcinus orca) es la especie más grande de delfínido y presenta una distintiva coloración y aleta dorsal. Aquí una serie de curiosidades sobre las orcas:
A pesar de la denominación de ballena asesina, la orca no pertenece a la familia de las ballenas, sino que pertenecen a la familia de los delfínidos.
Las orcas alcanzan velocidades en el agua de hasta 50 km/h, lo que unido a su enorme peso (hasta 5,5 t) los convierte en proyectiles submarinos.
Una orca necesita comer una cantidad equivalente al 5% de su propio peso cada día. Por esto, las orcas pasan el 60% de su tiempo buscando comida.
A pesar de la creencia de que son cazadores solitarios, las orcas forman grupos de 6 a 40 individuos y colaboran para cazar presas grandes (como pueden ser ballenatos).
El período de gestación de una orca es de 16 a 17 meses, y usualmente sólo tienen una cría en cada preñez.
Las ballenas asesinas poseen una marca distintiva detrás de sus aletas dorsales. Estas marcas son diferentes para los diversos individuos y les permite reconocerse.
Cada grupo de orcas utiliza vocalizaciones diferentes a las de otros grupos de orcas para comunicarse (como si hablaran idiomas diferentes).
El cerebro de las orcas es 5 veces más grande que el de los humanos. Son animales muy sociables, inteligentes y curiosos.
A pesar de que las orcas no migran, pueden recorrer distancias de cientos de kilómetros en busca de comida. Además, se pueden encontrar en todo el planeta, principalmente en aguas frías.
La esperanza de vida en estado salvaje de una orca es de 50 a 60 años para los machos, y de hasta 90 años para las hembras. Por el contrario, en cautividad su esperanza de vida se reduce a menos de 30 años.
El pez luna parece una gran cabeza de pescado sin cola. No posee cola ni pedúnculo caudal, ya que la aleta caudal fue sustituida por una estructura redondeada llamada clavus, que le da su forma característica. El cuerpo está aplastado por los lados, lo que le confiere una forma larga y ovalada visto de frente. Las aletas pectorales son pequeñas y tienen forma de abanico; sin embargo, las aletas dorsal y anal son más largas y, cuando las extiende, es tan largo cómo alto.
Su longitud media de 1,8 metros y su peso medio de una tonelada, aunque hay registros de ejemplares de hasta 3,3 m de longitud, 4,2 m entre aletas y hasta 2.300 kg de peso. Se alimenta principalmente de varios tipos de zooplancton gelatinoso como las medusas, de las que consume grandes cantidades para poder desarrollarse y mantener su gran tamaño. Apenas tienen depredadores, aunque pueden ser presas de leones marinos, orcas y tiburones.
Su aspecto inicial, sin embargo, es totalmente diferente, sobre todo en cuanto a tamaño. Las hembras de esta especie pueden producir hasta 300 millones de huevos, más que cualquier otro vertebrado conocido. Los alevines del pez luna parecen pequeños peces globo con grandes aletas pectorales, una aleta caudal y espinas corporales que no tienen los ejemplares adultos. Éstos miden apenas unos milímetros y son vulnerables a multitud de depredadores. Los que sobreviven multiplican su tamaño miles de veces, pero aún no se ha podido determinar con exactitud su ciclo y su ritmo de crecimiento, aunque hay constancia de que un ejemplar joven del Monterey Bay Aquarium (California) aumentó de peso de 26 a 399 kg y alcanzó una altura de casi 1,8 metros en quince meses.
Los tardígrados, llamados también osos de agua, son realmente los animales más resistentes del planeta. Son unos invertebrados microscópicos (entre 0,1 mm y 1,5 mm en su estado adulto) que poseen 4 pares de patas terminadas en pequeñas garras o ventosas. También poseen una complicada estructura bucal, pueden ser de multitud de colores y poseen varias estructuras reproductivas incluída la partenogénesis y el hermafroditismo. Aquí una foto de la criaturita...
Pero la características más destacable de estos animales es su increíble habilidad para sobreviviren condiciones totalmente extremas. Lo consiguen entrando en un estado de animación suspendida llamado criptobiosis. Este estado lo alcanzan bien por congelación o bien por deshidratación (pueden pasar de tener un 85% de agua corporal a tan solo el 3%). En este estado el crecimiento y el metabolismo del animal cesan por completo dando la impresión de que están muertos. Pueden permanecer así durante períodos muy grandes, de cientos o incluso miles de años. A mediados del siglo XX un científico holandés añadió agua a algunos tardígrados secos que estaban sobre la hoja de un helecho, que llevaba seca en un museo desde el siglo XVII. Sorprendentemente, tras más de 100 años, el agua revivió a los tardígrados, que despertaron y continuaron su vida normalmente. De forma similar se pudo revivir a unos ejemplares hallados en un casquete glaciar de más de 2000 años.
En el estado de criptobiosis pueden soportar temperaturas extremas: entre -272 ºC y 150 ºC. También pueden soportar exposiciones altísimas a rayos X de hasta 570000 rads (500 matarían a un humano). Pueden ser sumergidos en éter o en alcohol puro y también soportan presiones altísimas (hasta 6000 bar, el equivalente a una profundidad oceánica de 60000 m).
En septiembre de 2007 se lanzó la nave rusa FOTON-M3 de la ESA y en ella fueron colocados un grupo de tardígrados. Se comprobó que no sólo sobrevivieron a las condiciones del espacio exterior, sino que incluso mantuvieron su capacidad reproductiva.
Como era de esperar, estos animales viven en cualquier parte de los 5 continentes, incluyendo fosas marinas de más de 7000 m de profundidad y montañas de más de 6000 m de altura.